ARMANDO FUENTES AGUIRRE (CATÓN)Llega el viajero a Veracruz, y lo primero que hace es ir a "La Parroquia", el café de más fama y tradición en México.
Ahí los parroquianos -nunca tan bien usado el nombre- llaman a los meseros golpeando sus vasos con la cucharilla, para que en ellos les sirvan el sabrosísimo "lechero".
Pregunta el recién llegado la razón de esa costumbre, y le cuentan que cuando había tranvías en el Puerto un conductor hacía sonar el timbre de su tranvía para anunciar que iba llegando ya a "La Parroquia". Salía entonces un mesero y le entregaba al paso su café. Hoy el sonido de los vasos golpeados con la cucharilla evoca el timbre de aquel tranvía de ayer.
Cuando el viajero se halla en "La Parroquia" siente que está en el corazón
de Veracruz, de lo veracruzano y de los ver...