El método de voto secreto y una estrategia para “movilizar” a sus asambleístas en las votaciones fueron dos de los factores que influyeron en la victoria de Patricia Mercado y su grupo durante la reposición de la primera asamblea ordinaria del Partido Alternativa Socialdemócrata (PAS) en el Distrito Federal.
Con el mecanismo de urnas, los mecadistas consiguieron 15 de los 27 delegados, que participarán en la asamblea nacional del próximo 12 de julio, lo que les permitirá buscar la dirigencia nacional que preside de manera provisional Alberto Begné.
En la asamblea nacional participarán representantes de todo el país, más los 27 delegados emanados del Distrito Federal, que son el 8% de la representación nacional.
Durante los trabajos de la asamblea, en votaciones a mano alzada, el grupo de Mercado perdió las votaciones de procedimiento 165 contra 138 y para presidir la mesa directiva 161 contra 140.
Pero Jesús Robles, del grupo de Mercado, se encargó de operar la estrategia de aparentar ser una minoría frente al grupo de Begné en las votaciones, lo que provocó que en la votación en urnas los begnistas no pudieran ratificar su mayoría. “Nunca advirtieron que nuestras cuentas no cuadraban porque ellos subían en las votaciones y nosotros bajábamos; de esa manera no pudieron calcular nuestra fuerza, pensaron que la diferencia (a su favor) era tanta que aflojaron la disciplina y dejaron ir a su gente”, dijo Robles.
Para el grupo de Mercado, otro de los factores que influyó fue que en voto secreto hubo un cobro de factura de los asambleístas de Begné que están molestos con la dirigencia nacional.
Luciano Pascoe, vicepresidente, reconoció que por prolongado de la asamblea —que duró casi 20 horas— muchos de sus delegados salieron del salón donde se llevó a cabo y otros se expresaron de manera libre.