Esta foto tomada por el Instituto de Células Troncales de la Universidad de Harvard muestra los fibroblastos reprogramados. (AP)
Científicos realizaron pruebas con cobayos, en donde pudieron obtener células trocales a partir de las células de la piel, esto constituye un adelanto porque ya no será necesario la destrucción de más embriones.
En un gran paso para concretar un objetivo largamente buscado, tres equipos de científicos aseguran haber producido el equivalente de células troncales, al menos en cobayos, sin destruir los embriones.
El procedimiento consiste en alterar células ordinarias de la piel para que se comporten como células troncales. Si lo mismo pudiese lograrse en células humanas, y eso es algo precedido por un gran signo de interrogación, el procedimiento permitiría concretar tratamientos médicos evitando la destrucción de embriones, un tópico que ha causado grandes debates políticos y cuestionamientos éticos.
Las células troncales de embriones pueden dar origen a toda clase de tejidos. Eso ha hecho suponer que podrían ser empleadas en transplantes, a fin de curar a personas aquejadas de parálisis, o que tienen enfermedades como la diabetes o el mal de Parkinson, una paulatina destrucción del tejido nervioso.
Para "cosechar" células troncales hay que destruir embriones humanos, algo que muchas personas, e instituciones religiosas, cuestionan. Los nuevos estudios son los últimos intentos por evitar la destrucción de los embriones.
Los científicos trataban de encontrar una manera de reprogramar células ordinarias del organismo a fin de que actuaran como células troncales, evitando el uso de embriones. Los nuevos estudios en cobayos parecen haber logrado eso. Todos ellos se basan en un trabajo de Shinya Yamanaka, de la universidad de Kioto, en Japón.
Yamanaka publicó en agosto un ensayo explicando que al deslizar cuatro genes en células de la piel de cobayos llamadas fibroblastos, éstas quedaban alteradas, y comenzaban a comportarse como células troncales.
Tres ensayos publicados esta semana señalan la creación de células "iPS" que demostraron ser virtualmente idénticas a las células troncales.
Los cuatro genes insertados regulan la actividad de otros genes. Y es por eso que pueden alterar de manera drástica la conducta de la célula.
De todas maneras, es necesario que los científicos continúen trabajando con células troncales estándar, dijo el investigador Konrad Hochedlinger, del Instituto de Células Troncales de la Universidad de Harvard, que encabezó uno de los equipos de científicos.
Hochedlinger y sus colegas presentaron su labor en el primer número de la revista especializada Cell Stem Cell. (La primera palabra en la revista alude a la editorial encargada de su publicación, Cell Press).
Los otros dos equipos informaron de sus resultados en el portal de internet de la revista Nature. Rudolf Jaenisch, del Instituto Whitehead, en Cambridge, Massachusetts, es el principal redactor del ensayo. Y la tarea que dio origen al otro ensayo fue encabezada por Yamanaka.