La noche ya estaba encima y poco a poco la sala se fue vaciando, ahí entre los muros los suspiros siguen taladrando.
La noche ya estaba encima y poco a poco la sala se fue vaciando, ahí entre los muros los suspiros siguen taladrando.La poesía y la música hicieron el amor en el Teatro Ricardo Castro, un auditorio que ocupó al 90 por ciento los asientos fue testigo de cómo la poesía se puede volver música y la canción se transforma en poema.
Autor: OSVALDO RODRÍGUEZ CASTRO, publicada el 16 de octubre de 2017