
SECOS. Sólo de la llave de paso tienen buena presión los vecinos.
En la casa de Sara Fraire, la regadera es un adorno más en el baño. Vive en la colonia Nueva San Isidro donde el agua va y viene, y la presión no es muy buena. Es un problema que varias cubetas y mucha paciencia, pueden solucionar.
Sea de día o de noche, la falta del líquido es frecuente. "El corte de la presión igual te puede llegar mientras te estás bañando o cuando intentas hacer de comer", comenta doña Sara.
Para evitar quedar enjabonada o no poder hacer la comida, la mujer diariamente debe llenar un bote con el "chorrito" que su llave deja salir. "Ya nos acostumbramos a bañarnos a jicarazos, porque usar la regadera ni pensarlo", dice doña Sara.
En su casa no hay hidroneumático, por lo que debe hacer "changuitos" para que el servicio no se termine pronto. Utilizar aire acondicionado por las noches, ni soñarlo. "Si el agua no sube hasta el tinaco, menos lo hará hasta el aparato, por eso tenemos en nuestra recámara un ventilador".
Pero tener hidro u otro sistema, no es garantía de que se contará con agua todo el día. Como es el caso de Rubén Darío, también vecino del lugar. Hace un par de años instaló un nuevo tinaco y un hidroneumático para abastecer su vivienda de agua potable, sin embargo no fue así "lo único que salió demás, fue el recibo de la luz", dijo, el cual se incrementó hasta en un 35 por ciento.
Él como doña Sara, atribuye el desabasto a los nuevos fraccionamientos. "Hasta hace diez años, teníamos buena presión".