Ricky Martin desató la locura en Torreón en una fría noche que el artista volvió cálida gracias a su actitud, talento y energía.
El cantante subió la adrenalina de siete mil 500 laguneros (cifra oficial) que acudieron ayer al Coliseo Centenario, sitio en donde hizo parada con su tour Live in México.
El boricua llevó a cabo un recorrido de sus éxitos avalado por una producción de primer nivel que dejó satisfechos a los asistentes, varios pagaron una buena cantidad de dinero por sus accesos, "con tal de ver a mi Ricky, sobregiré mi tarjeta pero ya viene el aguinaldo", dijo una señora que se ubicó en el área Ruedo VIP.
Las puertas del Coliseo se abrieron a las 19:30 horas. Poco a poco llegaron los seguidores de Ricky, quienes aprovecharon el frente frío que aqueja a la ciudad para lucir chamarras, abrigos y demás.
Como era de esperarse las fotos para el "face" o Instagram no se hicieron esperar. Ciertos hombres y mujeres se tomaron sus "selfies" con el escenario de fondo.
Al dar las 9:30 de la noche la espera terminó. Una cortina blanca cayó en el escenario y Ricky apareció vestido de gris ocasionando un grito eufórico de sus fanáticos de todas las edades.
Un total de seis músicos, un corista y seis bailarines entre ellos Taylor James se unieron al ex Menudo, quien exclamó "Come with me", palabras que también dan título a uno de sus más recientes sencillos y con el que empezó la velada.
El coach de La Voz... México continuó con Shake Your Bon-Bon y Adrenalina, temas que lo hicieron mover su "bon-bon" al igual que a bastantes laguneros.
"Buenas noches Torreón, esta noche vamos a divertirnos y a olvidarnos de nuestros problemas" pronunció el artista.
La calma llegó con Vuelve, sin embargo, los ánimos retornaron con Livin' La vida loca, una de las canciones más emblemáticas de la carrera de Enrique Martín Morales (Su nombre real).
Enseguida el puertorriqueño entregó la pieza musical Revolución, que venía incluida en su disco A medio vivir de 1995.
Durante el show, Ricky Martín sorprendió con distintos cambios de vestuario; de igual manera las luces robóticas, pantallas LED y otros efectos especiales constataron la calidad del espectáculo del también actor.
El romanticismo y el desamor "envolvieron" al Coliseo, y es que el intérprete trajo del pasado sus exitosas baladas Tal vez, Tu recuerdo, Y todo queda en nada, Fuego de noche nieve de día y Tu recuerdo.
Los gritos "Ricky te amo" o "Me encantas Ricky" de las féminas jamás cesaron (algunas hasta lloraron) mientras que su ídolo iba y venía por el entarimado.
El ganador de un Grammy complació a sus fanáticos de la región con Por arriba por abajo, La bomba y por supuesto La copa de la vida, que le puso el toque futbolero al concierto que terminó en la recta final de la noche del jueves.
MÚSICOS
Y seis bailarines acompañaron a Ricky
PANTALLAS LED
Usó la producción