Los primeros síntomas eran dolores de cabeza, hasta que apareció un bulto en su ojo. (INTERNET)
A Danny Hunt, de 58 años, tuvieron que removerle el ojo derecho, parte de su nariz y parte de su mandíbula debido al cáncer que padece en el ojo.
Todo ello pudo ser muy diferente si Hunt hubiera sido diagnosticado propiamente cuando los primeros síntomas comenzaron. Pero en 2008, cuando llegaron los dolores de cabeza, los doctores le dijeron que se trataba de una simple migraña. Y esa era la segunda opinión, porque la anterior era que padecía de laringitis.
Tiempo después, cuando comenzó a sentir un bulto cerca del ojo, fue a otro especialista, quien finalmente se dio cuenta que se trataba de un tumor.
Tras la cirugía en 2009, relata el diario Mirror, el hijo de Hunt tenía que ayudarle a limpiar el orificio que quedó bajo su ceja. Ahora los doctores, usando tejido de otras partes de su cuerpo, crearon una especie de ‘solapa’ para cubrirlo. Su esposa sin embargo, dice que es terrible todo lo que Hunt tiene que pasar, en especial en la calle, porque la gente ‘no entiende’ su condición.