
En México el aumento de la temperatura no se asocia con la canícula y no se caracteriza por tener los 40 días más cálidos del año. (EL SIGLO DE TORREÓN)
En Durango, Chihuahua, Sinaloa y Sonora, no se observará el fenómeno climático de la canícula en julio y agosto, mismo que se caracteriza por una disminución en la cantidad de lluvias, calentamiento del aire y cielo despejado, a diferencia de las regiones del centro, oriente y sur de México. Lo anterior de acuerdo con informes de la Comisión Nacional del Agua.
Es debido a la presencia del Monzón de Norteamérica que la canícula no se percibe en Durango, Chihuahua, Sinaloa y Sonora. El Monzón de Norteamérica puede extenderse hasta septiembre y es generado por los vientos cálidos y húmedos que provienen del Océano Pacífico y el Golfo de California, los cuales convergen sobre el noroeste del territorio nacional.
El Monzón de Norteamérica se refiere al cambio estacional en la dirección de los vientos entre el continente y el océano. Este fenómeno se caracteriza por generar lluvias intensas, aunque no continuas, en regiones del noroeste de México, principalmente en las montañas de la Sierra Madre Occidental y sus alrededores, así como el occidente y suroeste de Estados Unidos de América.
Conforme a los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se prevé que para este 2022, la canícula podría presentarse en estados del noreste, en el pacífico en costas de Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, y con menor intensidad en estados del Centro, como la Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala; así como en Campeche, Quintana Roo, Veracruz, Tabasco y Yucatán.
VARIABILIDAD CLIMÁTICA
La canícula forma parte de la variabilidad climática de México y es difícil de pronosticar su fecha de inicio, duración e intensidad; es importante señalar que el patrón de disminución de precipitación no es uniforme, es decir, no se presenta en todas las regiones con la misma duración e intensidad y muchas veces puede verse alterado por eventos extremos como el acercamiento o impacto de algún ciclón tropical o la llegada de ondas tropicales.
Contario a lo que ocurre en el sur de Europa, de donde procede el término, la canícula en México está más relacionada con la disminución de lluvias en el verano y no con el incremento de las temperaturas. En las regiones del Centro y Sur de México, las temperaturas más altas se registran en la primavera, (abril-mayo), y en el noroeste del país se tienen las temperaturas más altas en los meses de verano (julio-agosto).