La experiencia del teatro, tanto para quienes lo producen y actúan como para el público, puede ser transformadora. La catarsis de presenciar una puesta en escena creada con profesionalismo tiene efectos más allá del rato que pasamos en la sala; puede tener influencias en nuestra a vida a futuro.
El teatro es magia, es conversar con uno mismo, vernos en el espejo de una realidad escénica que retrata la realidad social, nuestros problemas, temores, también nuestras alegrías y tristezas. La catarsis que provoca es diferente a la del cine o a la televisión, por el contacto con el acto escénico en vivo, es similar a presenciar un concierto en vivo, nada como sentir la vibración de los instrumentos y la energía de los artistas.
El 27 de marzo se conmemora el Día Mundial del Teatro. Esta efeméride fue instituida en 1961 por el Instituto Internacional del Teatro (ITI), para celebrar la importancia del teatro en nuestra sociedad, una de las artes milenarias que sigue en evolución y que ha cobrado gran relevancia en la Comarca Lagunera desde hace décadas.
Cada año el comité organizador elige a un artista para que escriba el mensaje con motivo de esta fecha. En este 2025 le tocó a Theodoros Terzopoulos, una figura clave en la escena teatral internacional y defensor de un teatro que incluya a las realidades más urgentes de nuestro tiempo.
Su mensaje nos lleva a reflexionar sobre la función social del teatro:
"¿Puede el teatro escuchar la llamada de socorro que nuestros tiempos están enviando, en un mundo de ciudadanos empobrecidos, encerrados en celdas de realidad virtual, atrincherados en su asfixiante privacidad? ¿En un mundo de existencias robotizadas dentro de un sistema totalitario de control y represión que atraviesa todo el espectro de la vida?".
Asimismo, cuestiona la vinculación del arte dramático con problemáticas globales:
"¿Está el teatro preocupado por la destrucción ecológica, el calentamiento global, la pérdida masiva de biodiversidad, la contaminación de los océanos, el derretimiento de los casquetes polares, los incendios forestales cada vez más frecuentes y los fenómenos climáticos extremos?".
Con estas frases queda claro que el teatro, como otras disciplinas, tiene una postura social e incluso política imposible de negar. Esto me lleva a recordar a un gran director teatral lagunero: Jorge Méndez (q.e.p.d.).
Él afirmaba que el teatro forzosamente debería mostrar un mensaje de crítica social, que si no estaba implícito en las propuestas escénicas, el trabajo dejaba de cumplir con su verdadera función.
Otra de las frases del director griego Theodoros Terzopoulos confirma esta postura: "¿Pueden los focos del teatro iluminar el trauma social y dejar de arrojar luz engañosamente sobre sí mismo?".
¡Feliz día a quienes producen teatro y lo hacen parte de nuestra vida!
X: @Lavargasadri