
Julia y Diana González.
La afición de Toros Laguna demostró que el baloncesto es mucho más que un juego, a pesar de no haber visto avanzar a su equipo en la competencia, mostraron su inquebrantable apoyo hasta el último momento. La pasión y el entusiasmo de los seguidores se sintió en cada partido.
Los aficionados, corearon los nombres de los jugadores y alentaron con porras y aplausos. Su lealtad se mantuvo intacta incluso en los momentos más difíciles, demostrando que el amor por el equipo trasciende los resultados.