A 10 años de la implementación del programa Código Infarto en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), miles de personas derechohabientes de todo el país han logrado salvar su vida a través de una atención oportuna tras un infarto agudo del miocardio.
El Código Infarto entró en vigor en 2015 y consiste en generar un enlace de varias unidades médicas a un hospital que cuente con Sala de Hemodinamia, con el fin de que esté disponible para el paciente a menos de 90 minutos de haber iniciado el cuadro de infarto.
Este programa nació en el Hospital de Cardiología y actualmente se ha consolidado como una estrategia de atención fundamental para salvar vidas.
Gabriela Borrayo Sánchez, secretaria general de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien tuvo una carrera de 30 años en el IMSS e implementó el programa, destacó que la estrategia surgió tras identificar en el año 2015 que más del 50 por ciento de pacientes con infarto agudo del miocardio no recibía atención oportuna, debido a que existía un retraso en el diagnóstico.
“Generamos el protocolo de atención para Urgencias llamado Código Infarto, siguiendo los estándares internacionales, lo hicimos posible hace 10 años en el IMSS, se agilizaron todas las acciones para hacer el diagnóstico en menos de 10 minutos y establecer el tratamiento con medicamento o bien donde había Sala de Hemodinamia”, destacó.
Subrayó que la estrategia es multidisciplinaria y participan desde los vigilantes de los hospitales, asistentes médicas, trabajadoras sociales, personal de Enfermería, camillería, médicos de Urgencias y especialistas; todos reciben capacitación.
Por su parte, Pedro Rivera Lara, jefe del servicio de Urgencias Cardiovasculares del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS, dijo que los objetivos principales son evitar el reinfarto, la insuficiencia cardiaca a consecuencia del daño al corazón, así como arritmias que pueden poner en riesgo la vida del paciente. Con Código Infarto, es posible decretar un alta médica hasta 5 días después del internamiento.
El hospital ha creado desde hace 10 años una unidad de recepción de llamadas. Es decir, la comunicación es directa, lo cual facilita que se analice el caso de inmediato y en menos de cinco minutos se emite una aceptación para el traslado del paciente de forma segura.