
Cristóbal Muñoz, Pablo Villegas y Severo Santiago.
La energía y el espíritu competitivo se hicieron presentes en los torneos organizados por instituciones educativas, donde jóvenes atletas demostraron su talento y pasión por el deporte en diversas modalidades. Las canchas y pistas se convirtieron en escenarios de emoción y adrenalina, donde cada participante dejó su máximo esfuerzo.
Las gradas se llenaron de padres, amigos y compañeros, quienes alentaron con entusiasmo a sus equipos y atletas favoritos. Más allá de los resultados, las competencias fueron una oportunidad para fomentar valores como el respeto, la tolerancia y el juego limpio. Los participantes aprendieron a competir con honor, a celebrar los triunfos y a aprender de las derrotas.