
¿Cuáles son las matemáticas detrás de los aranceles de Trump al mundo?
El miércoles el presidente Donald Trump declaró el “Día de la Liberación” de Estados Unidos justo al firmar un decreto con el que imponía aranceles de hasta el 50 % a países de todo el mundo.
Donald Trump que ha venido buscando una guerra comercial con el planeta, pronunció un discurso atacando a los países por “aprovecharse” de Estados Unidos y con ello llevar a la desindustrialización del país.
Siguiendo con la presentación de una tabla con el tipo de aranceles “recíprocos” impuestos a decenas de países, incluso a los más pobres del mundo como Haití, Sudán del Sur o la República Centro Africana; el periodista James Surowiecki se dio a la tarea de analizar las matemáticas detrás del porcentaje correspondiente a cada país.
Surowiecki quien es editor para una publicación de la Universidad de Yale y llegó a escribir la página de Finanzas de la revista The New Yorker, detalló que los cálculos no vienen a partir de los aranceles calculados más las barreras no arancelarias; en lugar de esto se trata de tomar el déficit comercial de cada país y dividirlo por las exportaciones de cada país hacia Estados Unidos.
El periodista señaló como ejemplo a Indonesia con quien se tiene un déficit comercial de 17.9 mil millones de dólares, mientras sus exportaciones son de 28 mil millones.
Entonces la primera cifra se divide entre la segunda y se obtiene el porcentaje de arancel que supuestamente le estaría cobrando Indonesia a Estados Unidos, resultando a su vez en que la administración de Donald Trump le “respondió” con la mitad del porcentaje.
Un análisis por el diario The Wall Street Journal reafirmó los cálculos correspondientes a los aranceles globales. Agregando que los países donde Estados Unidos tuviera un superávit comercial, el arancel había sido del 10 % como si fuera “recíproco”.
Finalmente, las matemáticas fueron confirmadas por un funcionario de Donald Trump a reporteros quien dijo que “La cifra de aranceles recíprocos específicos es la mitad del desbalance comercial (de Estados Unidos) porque ‘el presidente quiere ser dulce con el mundo’”.