
Disminuye la siembra de forrajes en La Laguna por sequía y escasez de agua
De seis a siete mil hectáreas serán ocupadas con forrajes este ciclo agrícola, la menor superficie de que se tenga registro, por lo que agricultores de este producto consideran que será un periodo complicado.
Baudilio Rodríguez, presidente de la Confederación Nacional de Productores Rurales en La Laguna, informó que ayer jueves por la tarde se empezó a ver el agua ingresar por los canales de riego, luego de que después de las reparaciones en canales de riego se reabrieron las compuertas de la presa.
Al ser un miniciclo, en el que el agua para riego es poca, encargados de los módulos de riego pidieron a los productores que hagan un manejo efectivo del agua y por tiempo-gasto, pues además se debe considerar que las expectativas de lluvia son muy pocas.
Mientras que esa superficie será ocupada con la siembra de forrajes, otras 8 mil hectáreas se ocuparán de nogales, 2 mil de huertos y 500 hectáreas más de algodón, e igual número de espiga.
“Se les dio prioridad a los que tienen sus derechos de los nogales, los que si no se riegan en un año, se quedan en una condición vulnerable. La intención de quienes los tienen es defender su inversión de largo plazo, que se ha venido conformando a lo largo de varias generaciones”, según indicó en referencia a los productores nogaleros.
Baudilio Rodríguez consideró que la mínima producción de forraje representa un problema, debido a que no es privativo de esta región, sino que también en otros estados del país como Chihuahua o Durango, ha disminuido la producción porque las presas están mermadas, debido a los estragos provocados por la sequía.
Será una situación dura para los ganaderos y los mismos productores, quienes vienen con poca superficie de siembra y, en contraparte, deben hacer frente a los costos de producción que se han incrementado entre un 50 y 60 por ciento en comparación con el año pasado.
Esto habrá de generar que los ganaderos se vean obligados a comprar el forraje en otras regiones del país, pues la poca producción que se tendrá ya está comprometida con algunos de ellos, quienes se acercaron de forma anticipada.
“Habremos de utilizar los mejores fertilizantes y las mejores semillas, pues en los dos últimos años se tenían problemas con éstas, que espigaban muy pequeñas y no resultaron aptas para esta región, ahora al parecer las semilleras ya traen otras especies de sorgo forrajero, que garantizarían rendimientos óptimos”, según dijo el presidente de la CNPR.