Una de las cartas con que el falso indigenismo en México -producto de impostura angloamericana en nuestro país- ha jugado para vender una identidad nacional disociada de la riqueza del mestizaje y de las glorias alcanzadas durante el Virreinato ha sido el centralismo (vicio político del Borbonismo heredado a la República Mexicana hasta la fecha) travestido de un aztequismo idealizado que además de absurdo es excluyente de las 200 etnias que formaban parte de nuestro territorio, incluyendo las quedaron al norte del Río Bravo tras la invasión estadounidense de 1847.
Sin embargo, como prueba de que no todo está perdido en cuanto a nuestra auténtica identidad como mexicanos, secuestrada por la "historia oficial" desde el cardenismo, hoy surge en nuestro país uno de los descendientes directos de la Dinastía de los Moctezuma, más allá de los Marqueses de Miravalle que viven en España.
Se llama Ituriel Moctezuma. Es descendiente de Teresa Francisca, hija de la primer esposa del emperador que un 8 de noviembre de 1519 tendió la mano a Hernán Cortés en Tenochtitlan y porta con dignidad su herencia histórica en Hispanoamérica, un futuro compartido; jornadas históricas celebradas en Madrid en torno al documentalista José Luis López-Linares, donde pugna por un concepto que denomina Indohispanidad: la unión de la Hispanidad y la Mexicanidad, en entrevista al Diario ABC.
-¿Qué opinión le genera el Imperio Español?
Yo, como mexicano y mexica, considero que el legado más grande del Imperio español es la expansión por el mundo del bello lenguaje que hoy llamamos español, y que es la fusión prodigiosa del castellano antiguo venido de Europa con las lenguas nativas americanas como el náhuatl o el maya. Por tanto, allí donde se habla español hay un pedazo de la gran patria hispanoamericana.
-¿Cree que se ha extendido la Leyenda Negra sobre España en su país?
La Leyenda Negra es la historia de España contada por los enemigos de España, lo cual no debería ser. Creo que cada pueblo tiene el derecho de contar su propia historia nacional sin la intervención perniciosa de voces venidas de pueblos ajenos. Es una infamia hablar por otros. La historia de España debe ser contada y aprobada por el pueblo español, y por nadie más. Esta regla debe aplicarse a todas las naciones, así evitaremos contarnos leyendas negras entre naciones. Hay más casos. Contar la historia de Inglaterra solo compete a los ingleses. Y la historia de México debe ser contada en primer lugar por el pueblo mexicano antes que por cualquier otro. Si cada país se aboca a narrar, avalar y revisar su historia nacional en lugar de pretender dictar la de otra nación, acabaríamos con las leyendas negras en uno y otro sentido.
-¿Qué recuerdo queda de Moctezuma en su familia?
Existe entre nosotros un fuerte recuerdo del gran emperador… Nuestra familia, descendiente directa los 'Moctezuma de Chilapa', jamás ha olvidado a nuestro amado ancestro Moctezuma Xocoyotzin. A él lo recordamos como un hombre valeroso, hospitalario, visionario, benefactor de la Humanidad y gran reformador de su época. Moctezuma fue un renacentista americano. A Moctezuma le debemos la creación del calendario solar más exacto del mundo antiguo, la edificación del Templo de Malinalco -el único templo monolítico en América- y el derecho universal a la educación para todos los niños, hombres y mujeres, entre otras muchas cosas maravillosas.
-¿Es necesario mantener su legado?
No solamente es necesario mantener el legado del emperador Moctezuma Xocoyotzin, sino que es una obligación y un deber moral de toda la Hispanidad. Moctezuma quería un mundo donde Castilla y Tenochtitlan, Europa y América, convivieran y hermanaran sus culturas, reinos y religiones. Él siempre se comportó como un gran Señor y hombre de bien frente a los españoles y cristianos que venían con Hernán Cortes. Moctezuma tolero el culto de los extranjeros y escuchó atentamente las largas arengas que los frailes hacían acerca de la religión católica para tratar de encontrar puntos en común. Además, jamás dejó sin comer y sin ricos regalos a sus huéspedes hispanos durante su estancia en Tenochtitlan. Moctezuma es el mejor ejemplo que podemos encontrar en el mundo mesoamericano de lo que era un verdadero rey hospitalario, un gobernante diplomático y un hombre de razón.