
Créditos: NASA, ESA, CSA, STScI, Heidi Hammel (AURA), Henrik Melin (Northumbria University), Leigh Fletcher (University of Leicester), Stefanie Milam (NASA-GSFC).
La NASA ha confirmado la presencia de auroras boreales en Neptuno, similares a las de la Tierra. Este fenómeno fue detectado gracias al telescopio espacial James Webb (JWST), cuyos datos recientes permitieron observar el resplandor auroral del gigante de hielo. Los hallazgos fueron publicados en Nature Astronomy.
Un misterio resuelto tras décadas de incertidumbre
Aunque se sospechaba la existencia de auroras en Neptuno, los instrumentos anteriores no tenían la precisión necesaria para confirmarlo. Ahora, con el JWST, se ha identificado la presencia de cationes trihidrógeno (H3+), moléculas que indican actividad auroral y que también han sido detectadas en Júpiter, Urano y Saturno.
A diferencia de la Tierra, donde las auroras se concentran en los polos, en Neptuno aparecen en latitudes medias, lo que se debe a la inclinación de su campo magnético (47° respecto al eje de rotación). Los científicos comparan su ubicación con la aparición de auroras en América del Sur.
¿Cómo se generan las auroras en Neptuno?
Las auroras ocurren cuando el viento solar interactúa con los gases de la atmósfera y el campo magnético del planeta. En la Tierra, estas partículas cargadas quedan atrapadas en los polos magnéticos, colisionando con oxígeno y nitrógeno, lo que genera el característico brillo auroral.
La sonda Voyager 2 fue la primera en detectar indicios de este fenómeno en Neptuno, aunque sin imágenes concluyentes. Ahora, casi 30 años después, el JWST ha confirmado su existencia, abriendo una nueva etapa de investigación.
Los científicos planean estudiar estas auroras durante el próximo ciclo solar de 11 años para comprender su evolución y la influencia del viento solar en ellas.
Con información de Wired.