
Madre busca justicia en México tras ser ignorada en EUA al denunciar a su pareja por abuso de sus hijos
En busca de la protección que las leyes estadounidenses no les brindaron a sus dos hijos menores, quienes fueron víctimas de abusos psicológicos y físicos por parte de su propio padre, Elizabeth volvió a México, su país de origen, en busca de protección y evitar que sus hijos regresen a Estados Unidos, hecho que los llena de miedo de solo pensarlo.
“Yo lo que quiero es que el juez, nos ayude, vine a que me escuche mis súplicas mis ruegos de que no intervenga la Interpol por culpa de una persona enferma… mis hijos estarían en riesgo si regresan con él, yo simplemente pido justicia y quiero que mis hijos se queden conmigo y que el señor Juez, Jesús Alvarado nos dé la oportunidad de quedarnos en México y librarlos de cualquier abuso”, dijo entre lágrimas la madre de familia.
Esto luego de que el padre de sus dos hijos, hoy de 10 y 7 años de edad, iniciara un proceso de restitución internacional, para la búsqueda, localización y repatriación de los menores, cuando la madre salió de aquel país, para protegerlos tras los abusos de los que fueron sujeto por años.
Elizabeth compartió su historia, la cual dijo comenzó en el 2013, fecha en la que se unió en matrimonio con el padre de sus hijos, con quien esperaba tener una familia, sin embargo, los deseos de él eran otros. A diferencia de ella, él no tenía papeles pese a que tenía más de una década radicando en aquel país de forma ilegal. Ella, en cambio, se encontraba de forma legal, con su ciudadanía que le permitía estar con tranquilidad.
El primer embarazo llegó casi de inmediato, le preocupaba que su edad pudiera ser un impedimento para ser madre, tenía 34 años de edad. Durante ese tiempo, su expareja inició los trámites para legalizar su estadía en Estados Unidos. En ese tiempo llegó su segundo hijo.
Cuando su ciudadanía llegó, su trato hacia ella y sus hijos cambió por completo y los problemas iniciaron. El divorcio fue inevitable, hecho que no le preocupaba a él, su ciudadanía estaba asegurada y una nueva pareja, no tardó en aparecer.
Fue en los tiempos de convivencia, ordenados por la autoridad estadounidense, que la pesadilla para sus hijos comenzó. Los maltratos, abusos tanto psicológicos como físicos, sobre todo hacia su hija se hicieron presentes, así como las amenazas para ella si decía algo a su madre.
Pero la negativa de su hija de convivir con su padre, fue lo que la alertó, por lo que acabó por confesarle todo lo que había vivido. De inmediato solicitó ayuda a las autoridades de New Hampshire, la cual le negaron argumentando que los niños tenían que convivir con sus dos padres, pese a las denuncias realizadas en contra del padre.
Por dos largos años, rogó por ayuda, pero no llegó, decidió regresar a su país para no exponer aún más a sus hijos a esa violencia de que la eran víctima. Fue en el 2023 que llegó a La Laguna, pero la falta de oportunidades laborales, la hicieron viajar a Cancún, donde permaneció unos meses junto con sus hijos.
Después regresó, luego de que fuera localizada tras el proceso de repatriación que inicio su expareja, por lo que la Secretaría de Relaciones Exteriores intervino.
No existe ningún proceso en contra de la madre, pues el padre de los menores lo único que busca es tener a sus hijos de regreso.
Las autoridades mexicanas lo primero que realizaron fue conocer el estado de salud de los menores, y posteriormente, conocer su relato luego de que Elizabeth diera a conocer que eran violentados física, psicológicamente y que su hija, de manera sexual.
“Esa cuestión quedó asentada en el proceso ante el juez, debidamente asistida, igual manera se ordenó la comparecencia de los niños a través de un grupo interdisciplinario integrado por un asesor psicólogo, un agente del Ministerio Público y la en escucha del juez, dieron indicio para determinar que sí fueron víctimas de violencia familiar y la menor de índole sexual”, explicó el grupo de abogados que traen el caso de la madre.
Y es que lo que se busca es que el juez aplique la excepción de la restitución internacional, que se contempla en la Convención de la Haya, en su artículo 13 1B, que determina que en caso de que exista riesgo hacia los niños en su estado emocional, físico, sexual, el juez podrá ordenar no dar cumplimiento a la restitución y decretar medidas de protección con el afán proteger y velar más por los intereses de los niños que alguno de los progenitores que están solicitando la restitución.
Es por ello que tanto Elizabeth como sus familiares esperan que a la brevedad se obtenga una resolución favorable, y con ello se tenga la tranquilidad de sus hijos.