Alo largo de la historia muchos gobiernos han mentido para mantener el poder. Desde regímenes totalitarios que han reescrito la historia hasta democracias que manipulan la información para encubrir corrupción, ineficacia e incompetencia.
La actual realidad mexicana terminó por derribar la recurrente distorsión, ocultamiento y fabricación de cifras y hechos que ocurrieron durante seis años de abrazos en la esfera de seguridad en amplias regiones del país. Con la cifra de más de 650 laboratorios clandestinos destruidos -según el último parte de novedades- basta y sobra para exhibir la mentira de su nula existencia en suelo mexicano y ni abundar en el encontrado en Zacatecas de casi 40 hectáreas ante las narices de los tres niveles de gobierno. Ocultar lo inocultable raya en el cinismo.
Hoy, en medio del escándalo mundial -y sus consecuencias graves en el derecho internacional- por el macabro hallazgo en el conocido narco-rancho, la simulación mediática y el control por la narrativa del centro de reclutamiento y exterminio en Teuchitlán, Jalisco, exhibe que lo prioritario es el jaloneo por los datos de los otros datos.
Tapar la realidad con semántica es una estrategia de manipulación del lenguaje en la que la administración de Sheinbaum está utilizando términos ambiguos y cambios en la forma de presentar los hechos para distorsionar la percepción de la cruenta realidad; en ese lugar se privaba de la libertad, se torturaba y se asesinaba de manera sistemática a quienes se negaban a participar o intentaban escapar. Es decir, el CJNG mataba en su mayoría a jóvenes de forma repetitiva, deliberada y continua.
Dicho de otra manera, los jóvenes asesinados en el narco-rancho fueron víctimas de una ejecución organizada, repetitiva y premeditada lo que se considera dentro del contexto del crimen organizado como un centro de exterminio.
El ambiente para el gobierno de Claudia Sheinbaum se complica y enrarece, innegablemente al interior de la burbuja del ausente cada vez más presente pero de manera, eso sí, sistemática, con la administración de Donald Trump que también navega aguas agitadas y enfoca sus baterías presionando en la esfera diplomática y lanzando una advertencia militar al gobierno mexicano con el despliegue de los buques USS Spruance y el USS Gravely en operaciones estratégicas cerca de costas mexicanas para "restaurar la integridad territorial" de la frontera sur.
No hay coincidencias en el manejo de la herramienta intimidatoria para seguir obligando a México a entregar más resultados. El ritmo del péndulo arancelario que lleva el presidente Trump anunciado hace unos días, tendrá repercusiones en el corto plazo, ahora para la industria automotriz mexicana.
El gobierno de Sheinbaum enfrenta problemas muy graves simultáneos en materia económica, de seguridad y del Estado de derecho por la irresponsable elección judicial. Todo lo anterior genera una incertidumbre que arropa su joven sexenio.
Las señales para el exterior son de una combinación que agrava el panorama; una latente inestabilidad política, económica, social y la posibilidad de una crisis multidimensional que requiere de una hoja de ruta estratégica para enfrentarla.
Por si fuera poco, se acumulan los sinsabores legislativos de Morena continuando con la sólida construcción del relato de ser un partido que abraza a los cárteles, tolera sus redes de corrupción y protege a presuntos violadores.
Qué lejos ha quedado el "no somos iguales"…