
Jirafa mansai (PIXABAY)
Las jirafas son una de las especies que más interés despiertan entre el público, pues su llamativo físico compuesto por un largo cuello y un pelaje corto y amarillo, son características que no pasan por desapercibidas.
Otro detalle que no pasa por alto del cuerpo de las jirafas son las manchas que adornan su pelaje, mismas que parecen formar dibujos y formas sobre sus cuerpos.
Por muchos años se ha pensado que el motivo de las manchas en la piel de las jirafas se deba al mimetismo, es decir la capacidad que desarrollan algunos animales para camuflajearse en su entorno y así protegerse de depredadores.
Sin embargo, un equipo de especialistas de la a Universidad de Zúrich, en Suiza, realizó un estudio con el fin de encontrar otra explicación al origen de las manchas de las jirafas, obteniendo como resultado otra explicación que va más allá de un mecanismo de defensa ante situaciones de peligro.
Y es que el estudio arrojó que las manchas en la piel de las jirafas están relacionadas con la temperatura corporal y cómo lo gestionan estos animales.
En el estudio que incluyó a 810 Giraffa camelopardalis tippelskirchi, conocidas también como jirafa masai, en Tanzania, los científicos observaron que las jirafas más jóvenes que poseían manchas lobuladas pequeñas tenían menos posibilidades de sobrevivir que los adultos con manchas poligonales.
Pero, cuando las temperaturas alcanzaban 1, 2 o más grados por encima o debajo de la media estacional, la situación cambiaba, pues las jirafas jóvenes y los adultos con manchas grandes tenían más posibilidades de sobrevivir que las demás en temperaturas bajas.
Por otro lado, aquellos ejemplares con manchas pequeñas tenían más posibilidades de sobrevivir en temperaturas altas.
"Las manchas de las jirafas tienen una densa red subyacente de vasos sanguíneos y se cree que los animales pueden contraer esos vasos sanguíneos para conservar el calor cuando hace frío o dilatarlos y liberar más calor cuando hace calor", resaltó Monica Bond, coautora de la revista New Scientist.
Tomando en cuenta lo anterior, la investigación concluyo que el tamaño de las manchas no es un 'adorno al azar' que utilizan como camuflaje, sino que su grosor y forma se basa en la capacidad de las jirafas para adaptarse a los cambios de temperatura.