
¿Brochas de maquillaje sucias? Así límpialas para evitar dañar tu piel
Las brochas de maquillaje sucias no solo acumulan residuos de productos, suciedad y grasa, sino que se convierten en un terreno ideal para el crecimiento de bacterias. Esto puede resultar perjudicial para tu piel, causando brotes de acné, erupciones cutáneas e incluso infecciones graves por hongos, E. coli o estafilococos. En este contexto, la limpieza regular de tus brochas es muy importante para evitar estos riesgos y mantener la salud de tu piel.
La American Academy of Dermatology Association recomienda lavar las brochas de maquillaje cada 7 a 10 días para eliminar cualquier bacteria dañina que pueda estar presente. Para lograr una limpieza efectiva, los dermatólogos sugieren algunos pasos clave. Primero, enjuaga las puntas de las brochas con agua tibia para eliminar restos de maquillaje, evitando mojar el cabezal por completo para no dañar el pegamento que lo une al mango.
Luego, llena un recipiente con agua tibia y una cucharada de champú suave o clarificante, ya que el jabón común puede resecar las cerdas. Remueve las puntas de los pinceles en el recipiente y, si es necesario, masajea cada punta en la palma de la mano para generar espuma. Enjuaga bien las brochas con agua corriente hasta que el agua salga limpia.
Una vez limpias, exprime el exceso de humedad con una toalla de papel seca y limpia, y coloca las brochas sobre una toalla para secarlas, asegurándote de que las puntas queden colgando del borde de la encimera. Evita secarlas en posición vertical, ya que esto podría aflojar el pegamento que las une al mango.
En un momento en que las infecciones de la piel están en aumento, también es importante evitar compartir tus pinceles de maquillaje con otras personas y asegurarte de lavarlos con regularidad. Si notas que tu maquillaje está provocando brotes de acné o irritación en la piel, no dudes en consultar a un dermatólogo certificado para obtener orientación profesional.